Todo lo que conlleve la realización de un presupuesto se debe hacer con sumo cuidado, ya que podemos haber hecho un trabajo brillante por el cual el cliente debe estar satisfecho al 100%, pero si percibe los costes como excesivos o no se les detalla adecuadamente, no ganaremos su confianza como taller y no nos recomendará ni regresará a que le realicemos el mantenimiento adecuado a su vehículo. Por ello, debemos ser claros y concisos a la hora de informar sobre los costes y entregarle la documentación pertinente, sin que ello conlleve precios al alza ni a la baja, sino correspondientes a su valor justo. ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de presupuestar una reparación? Claves a la hora de presentar un presupuesto de reparación en el taller Estandariza al máximo los costes En muchas ocasiones parece lógico que no podamos ofrecer una estimación concreta a primera vista de los costes que va a producir una reparación, aunque esta tiene que venir detallada a la hora de presentar el presupuesto. Por ello, ten claro y estandarizado al máximo los costes de tareas recurrentes como el cambio de aceite, pastillas de freno, neumáticos, equilibrado de ejes, etc. Así como el coste del trabajo por horas de tus empleados. De esta forma, ante la pregunta: ¿cuánto me va a costar?, podrás ofrecer una respuesta clara y sin los titubeos que hacen intuir al cliente que se está realizando un redondeo al alza. Presenta los presupuestos delante del cliente Por cuestiones de tiempo, de forma o de practicidad, no siempre se pueden presentar los presupuestos al momento, sobre todo si se trata de tareas complejas en las que participan peritos externos al taller o se presupuesta por horas. Pero en todos los casos en los que se pueda estandarizar estos costes, mucho mejor si podemos prepararlos en el office del taller para una mejora de la atención al cliente. De esta forma, presentándole los costes in situ, no le quedará duda alguna de la transparencia de los precios y, en caso que se le produzca alguna, podrás resolvérsela al momento: la transparencia y un trabajo bien hecho son las bases de la satisfacción del cliente. Detállalos a la mínima duda No todos los clientes de un taller mecánico profesional conocen que ante un pinchazo que haga necesario el recambio de una rueda, por cuestiones de equilibrio, obliga a tener que retirar la correspondiente al mismo eje que la sustituida en el caso de que se hayan producido desgastes en su superficie. Este hecho produce cierta extrañeza en el conductor que desconoce la situación y percibe que se le está cobrando el doble o cambiando innecesariamente un neumático que no ha solicitado. Por ello, antes de crear esta innecesaria insatisfacción ante un trabajo bien hecho, infórmale sobre esta y otras cuestiones que puede que no conozca. Consulta e informa al propietario antes de realizar tareas paralelas En el caso del recambio de la rueda del mismo eje no hay mayores opciones si queremos garantizar la seguridad y el correcto mantenimiento del vehículo de nuestro cliente, pero en otras ocasiones realizamos tareas paralelas a la que nos ha sido solicitada para mejorar la experiencia de nuestro cliente y para garantizar un trabajo impecable. Es el caso por ejemplo del alineado y equilibrado tras una sustitución o rotación de las ruedas. A menos que forme parte del mantenimiento del vehículo y que, por tanto de alguna forma se le haya detallado, si vemos conveniente llevarlo a cabo, previamente consultaremos o informaremos al propietario, indicándole el sobrecoste si procediera. Con estas buenas prácticas conseguiremos evitar la falsa percepción del cliente de que estamos engañándole, siendo claros y concisos pero sobre todo, actuando como lo que somos: perfectos profesionales.
Aspectos a tener en cuenta a la hora de presupuestar una reparación
Aspectos a tener en cuenta a la hora de presupuestar una reparación
Todo lo que conlleve la realización de un presupuesto se debe hacer con sumo cuidado, ya que podemos haber hecho un trabajo brillante por el cual el cliente debe estar satisfecho al 100%, pero si percibe los costes como excesivos o no se les detalla adecuadamente, no ganaremos su confianza como taller y no nos recomendará ni regresará a que le realicemos el mantenimiento adecuado a su vehículo. Por ello, debemos ser claros y concisos a la hora de informar sobre los costes y entregarle la documentación pertinente, sin que ello conlleve precios al alza ni a la baja, sino correspondientes a su valor justo. ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de presupuestar una reparación? Claves a la hora de presentar un presupuesto de reparación en el taller Estandariza al máximo los costes En muchas ocasiones parece lógico que no podamos ofrecer una estimación concreta a primera vista de los costes que va a producir una reparación, aunque esta tiene que venir detallada a la hora de presentar el presupuesto. Por ello, ten claro y estandarizado al máximo los costes de tareas recurrentes como el cambio de aceite, pastillas de freno, neumáticos, equilibrado de ejes, etc. Así como el coste del trabajo por horas de tus empleados. De esta forma, ante la pregunta: ¿cuánto me va a costar?, podrás ofrecer una respuesta clara y sin los titubeos que hacen intuir al cliente que se está realizando un redondeo al alza. Presenta los presupuestos delante del cliente Por cuestiones de tiempo, de forma o de practicidad, no siempre se pueden presentar los presupuestos al momento, sobre todo si se trata de tareas complejas en las que participan peritos externos al taller o se presupuesta por horas. Pero en todos los casos en los que se pueda estandarizar estos costes, mucho mejor si podemos prepararlos en el office del taller para una mejora de la atención al cliente. De esta forma, presentándole los costes in situ, no le quedará duda alguna de la transparencia de los precios y, en caso que se le produzca alguna, podrás resolvérsela al momento: la transparencia y un trabajo bien hecho son las bases de la satisfacción del cliente. Detállalos a la mínima duda No todos los clientes de un taller mecánico profesional conocen que ante un pinchazo que haga necesario el recambio de una rueda, por cuestiones de equilibrio, obliga a tener que retirar la correspondiente al mismo eje que la sustituida en el caso de que se hayan producido desgastes en su superficie. Este hecho produce cierta extrañeza en el conductor que desconoce la situación y percibe que se le está cobrando el doble o cambiando innecesariamente un neumático que no ha solicitado. Por ello, antes de crear esta innecesaria insatisfacción ante un trabajo bien hecho, infórmale sobre esta y otras cuestiones que puede que no conozca. Consulta e informa al propietario antes de realizar tareas paralelas En el caso del recambio de la rueda del mismo eje no hay mayores opciones si queremos garantizar la seguridad y el correcto mantenimiento del vehículo de nuestro cliente, pero en otras ocasiones realizamos tareas paralelas a la que nos ha sido solicitada para mejorar la experiencia de nuestro cliente y para garantizar un trabajo impecable. Es el caso por ejemplo del alineado y equilibrado tras una sustitución o rotación de las ruedas. A menos que forme parte del mantenimiento del vehículo y que, por tanto de alguna forma se le haya detallado, si vemos conveniente llevarlo a cabo, previamente consultaremos o informaremos al propietario, indicándole el sobrecoste si procediera. Con estas buenas prácticas conseguiremos evitar la falsa percepción del cliente de que estamos engañándole, siendo claros y concisos pero sobre todo, actuando como lo que somos: perfectos profesionales.