Cómo abordar la gestión de residuos peligrosos en un taller

  Agua, combustibles, energía, vertidos de aceites, aguas contaminadas… Son muchos y muy variados los recursos que un taller mecánico necesita a la hora de ofrecer su servicio y por tanto muchos también los contaminantes que debe controlar para su correcto reciclado. Debido a su volumen y peligrosidad,  se debe tener siempre muy en cuenta la correcta gestión de los mismos.   Hoy te damos las claves para garantizar la seguridad y evitar las posibles multas que una incorrecta gestión de residuos de tu taller pueda ocasionarte.   Residuos y reciclaje en un taller de mecánica: cómo actuar   Separa correctamente los residuos   No olvides que la separación de desechos industriales debe de llevarse a cabo con cualquier tipo de residuo y no únicamente con los productos líquidos. Además de los aceites usados de motor, las baterías, la pinturas, los esmaltes etc. en un taller podemos encontramos otra serie de residuos industriales no tan peligrosos pero igualmente contaminantes o dañinos como los neumáticos usados, el serrín, las lunas rotas…   Utiliza los contenedores adecuados   Cada tipo de residuo cuenta con un contenedor adaptado específicamente a sus características de seguridad.   Es imprescindible instalar tanques que te permitan ir almacenando los aceites una vez que se hayan utilizado. No olvides hacerte con recipientes para las grasas, combustible, carburantes o lubricantes, e incluso para el agua que se haya podido contaminar.   Si no quieres confundirte y terminar mezclando residuos que puedan reaccionar entre sí, puedes identificar fácilmente los contenedores mediante un códigos de colores en la cubierta.   Almacénalos en un lugar seguro   Se recomienda colocar dichos contenedores en espacios con ventilación, que no sufran altas temperaturas y donde no pueda darles de forma directa los rayos del sol o estén expuestos a la lluvia.   Busca la ayuda de profesionales   El tratamiento y gestión de los residuos peligrosos en un taller conllevan una serie de riesgos y responsabilidades, por ello si no te ves capacitado no lo dudes y pide ayuda o consejos a un gestor autorizado de residuos peligrosos. En Serca podemos ofrecerte la información técnica que necesitas para tu taller.   Enseña e informa a tus trabajadores   Es muy importante que hables con tu plantilla del taller mecánico y les informes sobre los cambios en la gestión de residuos.   Deben de conocer de primera mano los riesgos propios del tratamiento y ser capaces de hacer una valoración de las posibles amenazas así como tener presentes las consecuencias de una mala gestión y manejo de los mismos.   Las buenas prácticas que te hemos mencionado previamente pueden ser muy beneficiosas para tu negocio, por muy pequeño que éste sea, además de extremadamente útiles por su simplicidad y bajo coste. Requieren únicamente de pequeños cambios en la actitud de las personas y en la organización de las operaciones.   No olvides que el Medio Ambiente es el entorno en el que se desarrolla la vida y por ello ante el reto ambiental, se debe asumir la responsabilidad de cada actividad económica.   Evitar multas, aumentar tu seguridad y las de tus trabajadores y cuidar de la naturaleza está en tus manos, ahora ya sabes cómo.

  Agua, combustibles, energía, vertidos de aceites, aguas contaminadas… Son muchos y muy variados los recursos que un taller mecánico necesita a la hora de ofrecer su servicio y por tanto muchos también los contaminantes que debe controlar para su correcto reciclado. Debido a su volumen y peligrosidad,  se debe tener siempre muy en cuenta la correcta gestión de los mismos.   Hoy te damos las claves para garantizar la seguridad y evitar las posibles multas que una incorrecta gestión de residuos de tu taller pueda ocasionarte.   Residuos y reciclaje en un taller de mecánica: cómo actuar   Separa correctamente los residuos   No olvides que la separación de desechos industriales debe de llevarse a cabo con cualquier tipo de residuo y no únicamente con los productos líquidos. Además de los aceites usados de motor, las baterías, la pinturas, los esmaltes etc. en un taller podemos encontramos otra serie de residuos industriales no tan peligrosos pero igualmente contaminantes o dañinos como los neumáticos usados, el serrín, las lunas rotas…   Utiliza los contenedores adecuados   Cada tipo de residuo cuenta con un contenedor adaptado específicamente a sus características de seguridad.   Es imprescindible instalar tanques que te permitan ir almacenando los aceites una vez que se hayan utilizado. No olvides hacerte con recipientes para las grasas, combustible, carburantes o lubricantes, e incluso para el agua que se haya podido contaminar.   Si no quieres confundirte y terminar mezclando residuos que puedan reaccionar entre sí, puedes identificar fácilmente los contenedores mediante un códigos de colores en la cubierta.   Almacénalos en un lugar seguro   Se recomienda colocar dichos contenedores en espacios con ventilación, que no sufran altas temperaturas y donde no pueda darles de forma directa los rayos del sol o estén expuestos a la lluvia.   Busca la ayuda de profesionales   El tratamiento y gestión de los residuos peligrosos en un taller conllevan una serie de riesgos y responsabilidades, por ello si no te ves capacitado no lo dudes y pide ayuda o consejos a un gestor autorizado de residuos peligrosos. En Serca podemos ofrecerte la información técnica que necesitas para tu taller.   Enseña e informa a tus trabajadores   Es muy importante que hables con tu plantilla del taller mecánico y les informes sobre los cambios en la gestión de residuos.   Deben de conocer de primera mano los riesgos propios del tratamiento y ser capaces de hacer una valoración de las posibles amenazas así como tener presentes las consecuencias de una mala gestión y manejo de los mismos.   Las buenas prácticas que te hemos mencionado previamente pueden ser muy beneficiosas para tu negocio, por muy pequeño que éste sea, además de extremadamente útiles por su simplicidad y bajo coste. Requieren únicamente de pequeños cambios en la actitud de las personas y en la organización de las operaciones.   No olvides que el Medio Ambiente es el entorno en el que se desarrolla la vida y por ello ante el reto ambiental, se debe asumir la responsabilidad de cada actividad económica.   Evitar multas, aumentar tu seguridad y las de tus trabajadores y cuidar de la naturaleza está en tus manos, ahora ya sabes cómo.