Cómo garantizar una correcta puesta a punto al cliente

La llegada del otoño  supone un reinicio del curso escolar, a todos los niveles. En la oficina se retoman proyectos, vuelve la normalización de horarios dentro de casa y es momento para poner todo al día, incluido el vehículo. Es normal, porque en muchos casos en julio y en agosto se han hecho viajes largos a altas temperaturas y nada mejor que un taller de confianza para una revisión de mantenimiento. He ahí cuando la labor de los profesionales del taller mecánico cobra relevancia y es nuestro deber garantizar la puesta a punto del coche del cliente.   La puesta a punto de un vehículo no solo permite maximizar el rendimiento del mismo, lo cual es fundamental, sino una inversión que a la larga evita que paguemos las consecuencias de forzar la maquinaria del vehículo.   Al reparar o sustituir las piezas necesarias, el propietario optimizara la potencia, el consumo y en definitiva, todos los aspectos relacionados con el correcto funcionamiento de su vehículo.   Se recomienda pasar por el taller cada dos años o 40.000 kilómetros, lo que ocurra primero.   ¿Por dónde empezar para ofrecer al cliente del taller mecánico un servicio de 10?   Qué ha de tenerse en cuenta  en la puesta a punto de un coche   El triángulo de seguridad   Se conoce como triángulo de la seguridad a estos tres elementos pues evitan muchos de los accidentes que se producen cada día. Hablamos de neumáticos, amortiguadores y frenos, fundamentales para el correcto agarre a la carretera y por consiguiente, para que el vehículo no colisione.   De los tres elementos, es el neumático el único que une el coche con el suelo y, por tanto, un elemento clave que puede marcar la diferencia entre tener un accidente o no.   Además de soportar el peso del vehículo, ha de resistir las transferencias de carga en aceleración y en frenada. Así que debe garantizar las máximas prestaciones posibles.   Otro elemento a tener muy en cuenta son los frenos. Si al frenar se siente cierto temblor, es hora de pasar por el mecánico. Así mismo si al frenar se percibe un fuerte ruido, puede ser indicativo de que algo va mal. Otros trucos como mirar si el vehículo se inclina hacia un lado cuando se pisa el freno, si este está blando o si cuesta bajarlo nos permitirá saber el grado de la avería. Los amortiguadores constituyen el tercer y último elemento del triángulo de  seguridad. Uno de cada dos coches en la carretera lleva los amortiguadores desgastados. Además de dificultar su conducción, pone en serio riesgo al conductor y los acompañantes.   El aceite   Gracias a la varilla indicadora se pueden comprobar otros niveles de líquido, como es el caso del aceite. Siempre ha de hacerse con el motor en frío y fijándose en no alcanzar el nivel máximo al igual que pasa con el líquido de refrigeración.   Iluminación   Se deberá comprobar el alineado de los faros y que todas las luces(freno, posición, cruce, largas, antiniebla e intermitentes) funcionan correctamente. Además, es siempre obligatorio contar un juego de repuesto. Nuestra confianza como profesionales, será la mayor tranquilidad para el cliente del taller.  

La llegada del otoño  supone un reinicio del curso escolar, a todos los niveles. En la oficina se retoman proyectos, vuelve la normalización de horarios dentro de casa y es momento para poner todo al día, incluido el vehículo. Es normal, porque en muchos casos en julio y en agosto se han hecho viajes largos a altas temperaturas y nada mejor que un taller de confianza para una revisión de mantenimiento. He ahí cuando la labor de los profesionales del taller mecánico cobra relevancia y es nuestro deber garantizar la puesta a punto del coche del cliente.   La puesta a punto de un vehículo no solo permite maximizar el rendimiento del mismo, lo cual es fundamental, sino una inversión que a la larga evita que paguemos las consecuencias de forzar la maquinaria del vehículo.   Al reparar o sustituir las piezas necesarias, el propietario optimizara la potencia, el consumo y en definitiva, todos los aspectos relacionados con el correcto funcionamiento de su vehículo.   Se recomienda pasar por el taller cada dos años o 40.000 kilómetros, lo que ocurra primero.   ¿Por dónde empezar para ofrecer al cliente del taller mecánico un servicio de 10?   Qué ha de tenerse en cuenta  en la puesta a punto de un coche   El triángulo de seguridad   Se conoce como triángulo de la seguridad a estos tres elementos pues evitan muchos de los accidentes que se producen cada día. Hablamos de neumáticos, amortiguadores y frenos, fundamentales para el correcto agarre a la carretera y por consiguiente, para que el vehículo no colisione.   De los tres elementos, es el neumático el único que une el coche con el suelo y, por tanto, un elemento clave que puede marcar la diferencia entre tener un accidente o no.   Además de soportar el peso del vehículo, ha de resistir las transferencias de carga en aceleración y en frenada. Así que debe garantizar las máximas prestaciones posibles.   Otro elemento a tener muy en cuenta son los frenos. Si al frenar se siente cierto temblor, es hora de pasar por el mecánico. Así mismo si al frenar se percibe un fuerte ruido, puede ser indicativo de que algo va mal. Otros trucos como mirar si el vehículo se inclina hacia un lado cuando se pisa el freno, si este está blando o si cuesta bajarlo nos permitirá saber el grado de la avería. Los amortiguadores constituyen el tercer y último elemento del triángulo de  seguridad. Uno de cada dos coches en la carretera lleva los amortiguadores desgastados. Además de dificultar su conducción, pone en serio riesgo al conductor y los acompañantes.   El aceite   Gracias a la varilla indicadora se pueden comprobar otros niveles de líquido, como es el caso del aceite. Siempre ha de hacerse con el motor en frío y fijándose en no alcanzar el nivel máximo al igual que pasa con el líquido de refrigeración.   Iluminación   Se deberá comprobar el alineado de los faros y que todas las luces(freno, posición, cruce, largas, antiniebla e intermitentes) funcionan correctamente. Además, es siempre obligatorio contar un juego de repuesto. Nuestra confianza como profesionales, será la mayor tranquilidad para el cliente del taller.