La eficiencia, la ocupación y la productividad de un taller mecánico han sido durante muchos años aspectos olvidados o que se han medido sin datos precisos. Es obvio que son cuestiones de gran relevancia que exigen una atención especial. En la actualidad, son muchos los talleres que han optado por aprovechar todas las herramientas tecnológicas posibles, mediante programas informáticos para talleres, para aumentar la rentabilidad de la empresa y mejorar la respuesta ante problemas o incidencias. La medición de tiempos en el taller es una de las variables que más ayudan a mejorar la rentabilidad. Si se contabiliza el tiempo invertido por cada miembro de la plantilla en las reparaciones, se obtendrán los índices de gestión que nos aportarán información sobre la eficiencia del taller en el desarrollo de su actividad. Las horas que deben medirse para la eficiencia de un taller mecánico Las horas facturadas. Es el tiempo establecido para cada reparación y que ha sido cobrado al cliente. Las horas trabajadas. Es el tiempo que el mecánico está en el taller realizando sus tareas. Las horas disponibles. Son las horas trabajadas más las horas de formación para mecánicos, permisos, bajas o vacaciones. Están establecidas en la vinculación contractual entre el taller y el mecánico. Las horas productivas. Es el tiempo efectivo que un trabajador ha destinado a una reparación restando descansos, tiempos muertos o demoras por causas ajenas al trabajador. Las horas de demora. La carencia de repuestos o de herramientas son en ocasiones un impedimento en el trabajo de un mecánico. Si se registran las demoras, se pueden detectar las necesidades de formación, equipamiento o mejoras en la gestión de recambios. ¿Qué indicadores puedo calcular a partir de estas horas? La productividad Este parámetro permite calcular la productividad de cada miembro del taller: es tan fácil como dividir las horas productivas entre las horas trabajadas. El resultado deberá multiplicarse por 100. A partir del 85% puede considerarse una buena productividad. La ocupación Si dividimos las horas productivas entre las horas disponibles y multiplicamos el resultado por 100, obtendremos la cantidad de horas disponibles de trabajo efectivo en las reparaciones. Un buen resultado estaría entre el 85 y el 90%. La rentabilidad Desde una vertiente más financiera del negocio, se pueden calcular el total de horas de las disponibles que se están facturando a los clientes. Se trata de dividir las horas facturadas entre las horas disponibles y multiplicar por 100. La eficacia También podemos medir la eficacia operativa de cada mecánico si dividimos las horas facturadas entre las productivas y multiplicamos por 100. La eficiencia La división entre las horas facturadas y las horas trabajadas puede servir para medir la eficiencia global del taller y, concretamente, de cada profesional. El objetivo deber ser obtener un cociente mayor a 1; en caso contrario, pueden existir diversos problemas: trabajos no facturados por error, negligencias, baja productividad, mala organización, equipos inadecuados, desmotivación entre los miembros de la plantilla La obtención de esta información no es una tarea compleja si contamos con un sistema de gestión capaz de almacenarla. Un buen punto de partida es un sistema simple para que cada mecánico pueda registrar su hora de entrada y su hora de salida, así como cualquier otra tarea que sea conveniente medir. Controlar esta lista de parámetros garantizarán la correcta eficiencia en un taller mecánico. La recopilación de estos datos y su posterior análisis favorecerá la toma de decisiones idónea para solventar los diferentes problemas que puede presentar una empresa o para optimizar aún más una buena gestión.
¿Cómo realizar una auditoría rápida de la eficiencia de un taller mecánico?
La eficiencia, la ocupación y la productividad de un taller mecánico han sido durante muchos años aspectos olvidados o que se han medido sin datos precisos. Es obvio que son cuestiones de gran relevancia que exigen una atención especial. En la actualidad, son muchos los talleres que han optado por aprovechar todas las herramientas tecnológicas posibles, mediante programas informáticos para talleres, para aumentar la rentabilidad de la empresa y mejorar la respuesta ante problemas o incidencias. La medición de tiempos en el taller es una de las variables que más ayudan a mejorar la rentabilidad. Si se contabiliza el tiempo invertido por cada miembro de la plantilla en las reparaciones, se obtendrán los índices de gestión que nos aportarán información sobre la eficiencia del taller en el desarrollo de su actividad. Las horas que deben medirse para la eficiencia de un taller mecánico Las horas facturadas. Es el tiempo establecido para cada reparación y que ha sido cobrado al cliente. Las horas trabajadas. Es el tiempo que el mecánico está en el taller realizando sus tareas. Las horas disponibles. Son las horas trabajadas más las horas de formación para mecánicos, permisos, bajas o vacaciones. Están establecidas en la vinculación contractual entre el taller y el mecánico. Las horas productivas. Es el tiempo efectivo que un trabajador ha destinado a una reparación restando descansos, tiempos muertos o demoras por causas ajenas al trabajador. Las horas de demora. La carencia de repuestos o de herramientas son en ocasiones un impedimento en el trabajo de un mecánico. Si se registran las demoras, se pueden detectar las necesidades de formación, equipamiento o mejoras en la gestión de recambios. ¿Qué indicadores puedo calcular a partir de estas horas? La productividad Este parámetro permite calcular la productividad de cada miembro del taller: es tan fácil como dividir las horas productivas entre las horas trabajadas. El resultado deberá multiplicarse por 100. A partir del 85% puede considerarse una buena productividad. La ocupación Si dividimos las horas productivas entre las horas disponibles y multiplicamos el resultado por 100, obtendremos la cantidad de horas disponibles de trabajo efectivo en las reparaciones. Un buen resultado estaría entre el 85 y el 90%. La rentabilidad Desde una vertiente más financiera del negocio, se pueden calcular el total de horas de las disponibles que se están facturando a los clientes. Se trata de dividir las horas facturadas entre las horas disponibles y multiplicar por 100. La eficacia También podemos medir la eficacia operativa de cada mecánico si dividimos las horas facturadas entre las productivas y multiplicamos por 100. La eficiencia La división entre las horas facturadas y las horas trabajadas puede servir para medir la eficiencia global del taller y, concretamente, de cada profesional. El objetivo deber ser obtener un cociente mayor a 1; en caso contrario, pueden existir diversos problemas: trabajos no facturados por error, negligencias, baja productividad, mala organización, equipos inadecuados, desmotivación entre los miembros de la plantilla La obtención de esta información no es una tarea compleja si contamos con un sistema de gestión capaz de almacenarla. Un buen punto de partida es un sistema simple para que cada mecánico pueda registrar su hora de entrada y su hora de salida, así como cualquier otra tarea que sea conveniente medir. Controlar esta lista de parámetros garantizarán la correcta eficiencia en un taller mecánico. La recopilación de estos datos y su posterior análisis favorecerá la toma de decisiones idónea para solventar los diferentes problemas que puede presentar una empresa o para optimizar aún más una buena gestión.