La crisis económica también afectó al sector de la automoción: los conductores pospusieron durante tiempo la renovación de su vehículo, así como un gran número de visitas al taller mecánico. La recuperación económica ha permitido restaurar números similares a periodos anteriores a la recesión y los conductores han retomado el impulso por adquirir nuevos vehículos y el compromiso por el buen estado de los mismos visitando los centros de reparación. Las matriculaciones experimentan una tendencia positiva desde el 2014 y la facturación de los talleres mecánicos no ha parado de crecer gracias a las visitas de los clientes y al aumento paulatino de los precios de la mano de obra. Una gran noticia es que se han reducido considerablemente los talleres mecánicos obligados a bajar la persiana. El sector está cada vez mejor, la reparación de vehículos goza de buena salud, pero no todo está hecho: la rentabilidad es ahora la asignatura pendiente. Cómo mejorar la rentabilidad de un taller mecánico Lo más básico cuando nos disponemos a estudiar la rentabilidad del taller mecánico es conocer en profundidad cada aspecto de la empresa. Es fundamental para comprender el estado en el que se encuentra el negocio, darnos cuenta de las posibilidades que tiene y armar una estrategia para conseguir los objetivos de mejora. Existen algunas claves que pueden ayudarnos a ser más rentables. Podemos empezar estableciendo un presupuesto anual, que será de gran valor para controlar gastos e ingresos, así como para acertar con la política de precios. No podemos olvidar definir el mercado potencial: área de influencia, los clientes actuales, los clientes potenciales, las tasas de captación y retención, la calidad del servicio, etc. No hay nada más importante que satisfacer las demandas de los clientes, por lo que debemos fijarnos en cómo la oferta de nuestro taller está orientada para cumplir ese propósito. Y si no lo está, es necesario emprender una estrategia comercial que asegure que el negocio tiene todo aquello para solucionar los problemas de los clientes. Los programas informáticos para talleres pueden ser un instrumento imprescindible para controlar todas las variables que afectan a la rentabilidad del taller. Productividad, costes y medición Las primeras claves comentadas conducen inevitablemente a conocer de primera mano los costes que tiene el taller (la saturación, la productividad de la plantilla, los costes directos e indirectos, etc). Un taller que está bien organizado, que tiene bajo control todo lo que implica al negocio, será más eficiente y su productividad será mayor. Eso asegura que tendremos las herramientas necesarias para rentabilizar cada trabajo que se realice en el taller. En este sentido, no podemos quedarnos atrás y resistirnos a adoptar cambios. Si hacemos siempre lo mismo, obtendremos siempre los mismos resultados. Es conveniente investigar constantemente nuevos modos de llegar a nuestro cliente potencial o métodos para gestionar eficientemente la plantilla del taller. No es una tarea que solo es responsabilidad del gerente. Los responsables de cada departamento e incluso todas las personas que forman la empresa deberían involucrarse para aportar su granito de arena. Por este motivo, es importante tener en cuenta la rentabilidad de cada departamento y compartirla con el equipo. El sector está en fase de cambio, donde a cada paso aparece una oportunidad. No dejes pasar las que pueden ser decisivas para la mejora de tu negocio y tomas las decisiones que hagan falta para ello.
Consejos para mejorar la rentabilidad de un taller mecánico
La crisis económica también afectó al sector de la automoción: los conductores pospusieron durante tiempo la renovación de su vehículo, así como un gran número de visitas al taller mecánico. La recuperación económica ha permitido restaurar números similares a periodos anteriores a la recesión y los conductores han retomado el impulso por adquirir nuevos vehículos y el compromiso por el buen estado de los mismos visitando los centros de reparación. Las matriculaciones experimentan una tendencia positiva desde el 2014 y la facturación de los talleres mecánicos no ha parado de crecer gracias a las visitas de los clientes y al aumento paulatino de los precios de la mano de obra. Una gran noticia es que se han reducido considerablemente los talleres mecánicos obligados a bajar la persiana. El sector está cada vez mejor, la reparación de vehículos goza de buena salud, pero no todo está hecho: la rentabilidad es ahora la asignatura pendiente. Cómo mejorar la rentabilidad de un taller mecánico Lo más básico cuando nos disponemos a estudiar la rentabilidad del taller mecánico es conocer en profundidad cada aspecto de la empresa. Es fundamental para comprender el estado en el que se encuentra el negocio, darnos cuenta de las posibilidades que tiene y armar una estrategia para conseguir los objetivos de mejora. Existen algunas claves que pueden ayudarnos a ser más rentables. Podemos empezar estableciendo un presupuesto anual, que será de gran valor para controlar gastos e ingresos, así como para acertar con la política de precios. No podemos olvidar definir el mercado potencial: área de influencia, los clientes actuales, los clientes potenciales, las tasas de captación y retención, la calidad del servicio, etc. No hay nada más importante que satisfacer las demandas de los clientes, por lo que debemos fijarnos en cómo la oferta de nuestro taller está orientada para cumplir ese propósito. Y si no lo está, es necesario emprender una estrategia comercial que asegure que el negocio tiene todo aquello para solucionar los problemas de los clientes. Los programas informáticos para talleres pueden ser un instrumento imprescindible para controlar todas las variables que afectan a la rentabilidad del taller. Productividad, costes y medición Las primeras claves comentadas conducen inevitablemente a conocer de primera mano los costes que tiene el taller (la saturación, la productividad de la plantilla, los costes directos e indirectos, etc). Un taller que está bien organizado, que tiene bajo control todo lo que implica al negocio, será más eficiente y su productividad será mayor. Eso asegura que tendremos las herramientas necesarias para rentabilizar cada trabajo que se realice en el taller. En este sentido, no podemos quedarnos atrás y resistirnos a adoptar cambios. Si hacemos siempre lo mismo, obtendremos siempre los mismos resultados. Es conveniente investigar constantemente nuevos modos de llegar a nuestro cliente potencial o métodos para gestionar eficientemente la plantilla del taller. No es una tarea que solo es responsabilidad del gerente. Los responsables de cada departamento e incluso todas las personas que forman la empresa deberían involucrarse para aportar su granito de arena. Por este motivo, es importante tener en cuenta la rentabilidad de cada departamento y compartirla con el equipo. El sector está en fase de cambio, donde a cada paso aparece una oportunidad. No dejes pasar las que pueden ser decisivas para la mejora de tu negocio y tomas las decisiones que hagan falta para ello.