Consejos para trabajar eficazmente con una aseguradora en el taller

La relación entre los talleres mecánicos y las compañías de seguros siempre ha sido difícil, más aún después de un contexto de crisis que ha afectado notablemente al sector de la automoción. El menor uso del coche, la bajada de la siniestralidad, el recorte de las coberturas a todo riesgo o la competencia del sector asegurador han acelerado la presión entre los centros de reparación y las aseguradoras.   Las últimas encuestas realizadas a profesionales de los talleres mecánicos reflejan su desaprobación ante las decisiones de las aseguradoras y peritos por considerarse un ataque contra sus derechos y su actividad profesional diaria.   Estamos hablando de la obligación a realizar descuentos, la imposición de trabajar con determinados suministradores, el desvío de clientes a talleres colaboradores, presiones para trabajar a un precio por debajo de la mano de obra del taller o incluso de represalias por no aceptar las condiciones impuestas por las aseguradoras.   La aseguradora, el taller, el perito, el cliente… La gestión de un siniestro no es sencilla, ni por lo que implica ni por todos los actores que intervienen y que deben ponerse de acuerdo. Finalmente, todo termina por derivar en problemas para el día a día en el taller.   La satisfacción de los clientes es el objetivo común de aseguradoras y talleres mecánicos, por lo que llegarse a entender no es una opción, sino una obligación. La rentabilidad y la competitividad son las dos cuestiones que las aseguradoras buscan para los talleres con quienes buscan trabajar.  O lo que es lo mismo: los mejores precios, la eficiencia del taller mecánico y la productividad de los procesos.   Los consejos para trabajar con una aseguradora en el taller   Control de gestión   Es primordial establecer un control de gestión mediante un cuadro de mandos que tenga en cuenta factores como la mano de obra en bruto, el margen de beneficios de los productos o servicios, la eficiencia de cada profesional o la productividad de la empresa. Los programas informáticos para talleres pueden ser de gran ayuda.   Procesos e incentivos   Los procesos deben estar estandarizados para que podamos tener un amplio conocimiento de lo que es rentable para el taller y lo que no. Tampoco es mala práctica instaurar un sistema de incentivos.   El cliente es la prioridad   Existen pocas cosas más importantes que la satisfacción del cliente. No debemos olvidar que es nuestra prioridad. La reparación que realizamos no deja de ser un servicio que debe cumplir unas expectativas y unos estándares de calidad.   Formación, equipamiento y tecnología   Las formaciones para talleres fortalecen el conocimiento y mejoran las competencias de los miembros de la plantilla. Solo con los profesionales más y mejor preparados podremos ofrecer el mejor servicio. Asimismo, contar con el equipamiento más puntero del mercado y con la tecnología más avanzada puede diferenciarnos de la competencia.   Confianza y valor añadido   El taller debe estar enfocado a crear una relación de confianza con la empresa aseguradora. ¿Y cómo podemos conseguirlo? Podemos empezar por tener en cuenta los cuatro puntos anteriores, gestionando los recambios adecuadamente y dar un valor añadido a cada servicio que ofrecemos a nuestros clientes.   No tiene sentido crear una guerra abierta entre talleres y aseguradoras, eso no se traducirá nunca en algo positivo para los centros de reparación ni para sus clientes. Tomemos estos consejos como guía básica para acercar posturas y hacer todo lo posible por nuestra parte para crear una relación sólida y sin fisuras con las empresas aseguradoras.

La relación entre los talleres mecánicos y las compañías de seguros siempre ha sido difícil, más aún después de un contexto de crisis que ha afectado notablemente al sector de la automoción. El menor uso del coche, la bajada de la siniestralidad, el recorte de las coberturas a todo riesgo o la competencia del sector asegurador han acelerado la presión entre los centros de reparación y las aseguradoras.   Las últimas encuestas realizadas a profesionales de los talleres mecánicos reflejan su desaprobación ante las decisiones de las aseguradoras y peritos por considerarse un ataque contra sus derechos y su actividad profesional diaria.   Estamos hablando de la obligación a realizar descuentos, la imposición de trabajar con determinados suministradores, el desvío de clientes a talleres colaboradores, presiones para trabajar a un precio por debajo de la mano de obra del taller o incluso de represalias por no aceptar las condiciones impuestas por las aseguradoras.   La aseguradora, el taller, el perito, el cliente… La gestión de un siniestro no es sencilla, ni por lo que implica ni por todos los actores que intervienen y que deben ponerse de acuerdo. Finalmente, todo termina por derivar en problemas para el día a día en el taller.   La satisfacción de los clientes es el objetivo común de aseguradoras y talleres mecánicos, por lo que llegarse a entender no es una opción, sino una obligación. La rentabilidad y la competitividad son las dos cuestiones que las aseguradoras buscan para los talleres con quienes buscan trabajar.  O lo que es lo mismo: los mejores precios, la eficiencia del taller mecánico y la productividad de los procesos.   Los consejos para trabajar con una aseguradora en el taller   Control de gestión   Es primordial establecer un control de gestión mediante un cuadro de mandos que tenga en cuenta factores como la mano de obra en bruto, el margen de beneficios de los productos o servicios, la eficiencia de cada profesional o la productividad de la empresa. Los programas informáticos para talleres pueden ser de gran ayuda.   Procesos e incentivos   Los procesos deben estar estandarizados para que podamos tener un amplio conocimiento de lo que es rentable para el taller y lo que no. Tampoco es mala práctica instaurar un sistema de incentivos.   El cliente es la prioridad   Existen pocas cosas más importantes que la satisfacción del cliente. No debemos olvidar que es nuestra prioridad. La reparación que realizamos no deja de ser un servicio que debe cumplir unas expectativas y unos estándares de calidad.   Formación, equipamiento y tecnología   Las formaciones para talleres fortalecen el conocimiento y mejoran las competencias de los miembros de la plantilla. Solo con los profesionales más y mejor preparados podremos ofrecer el mejor servicio. Asimismo, contar con el equipamiento más puntero del mercado y con la tecnología más avanzada puede diferenciarnos de la competencia.   Confianza y valor añadido   El taller debe estar enfocado a crear una relación de confianza con la empresa aseguradora. ¿Y cómo podemos conseguirlo? Podemos empezar por tener en cuenta los cuatro puntos anteriores, gestionando los recambios adecuadamente y dar un valor añadido a cada servicio que ofrecemos a nuestros clientes.   No tiene sentido crear una guerra abierta entre talleres y aseguradoras, eso no se traducirá nunca en algo positivo para los centros de reparación ni para sus clientes. Tomemos estos consejos como guía básica para acercar posturas y hacer todo lo posible por nuestra parte para crear una relación sólida y sin fisuras con las empresas aseguradoras.