La celebración del 30 aniversario de Serca se da finalmente por concluida tras el viaje de 4 días de formato exclusivo para socios y patrocinadores del Grupo. El viaje escogido para ello ha sido un crucero por la costa mediterránea con salida desde Barcelona, y que tuvo dos paradas: Marsella y Savona. En Marsella, viaje patrocinado por Brembo, los participantes visitaron la Catedral de Nuestra Señora de la Guardia, la Iglesia de San Lorenzo, el puerto viejo, el barrio Le Panier, la Catedral de Santa María la Mayor y, tras el paseo, el grupo acabó almorzando en un restaurante del centro de la ciudad. A la vuelta, los invitados tuvieron tiempo libre para disfrutar de las diferentes instalaciones del barco como del casino, el spa o el gimnasio, y después de la cena, en un lugar reservado especialmente para Serca, los socios pudieron participar en un concurso muy especial, con preguntas acerca de los acontecimientos celebrados desde la creación del Grupo. El siguiente día, el barco tuvo parada en Savona, pero el grupo se trasladó en varios autocares al Principado de Mónaco, viaje patrocinado por Tudor. Una vez en la ciudad, los asistentes pudieron visitar el Palacio Real, la Catedral de Montecarlo, y el maravilloso Casino, antes de disfrutar de un fantástico almuerzo en un emblemático restaurante de la capital. Para la última noche, el grupo disfrutó de una cena de gala especial, con una tarta preparada para el 30 cumpleaños de Serca y un photocall diseñado con las imágenes de todos los socios. De forma extraordinaria, la reunión de socios que normalmente se realizaba durante el congreso, se celebró en el último día de viaje, de regreso a Barcelona. Carmelo Pinto, Marc Blanco, Eduardo Gutiérrez y Lluís Tarrés les expusieron los objetivos y las novedades preparadas para el próximo año. Tal y como afirman desde la dirección de Serca, esta ha sido una ocasión ideal para reunir a las personas que forman el Grupo desde sus inicios y nos sentimos orgullosos de haber podido compartir con ellos unos momentos inolvidables, que quedarán en nuestra memoria para siempre.
Serca ultima la celebración de su 30 aniversario
La celebración del 30 aniversario de Serca se da finalmente por concluida tras el viaje de 4 días de formato exclusivo para socios y patrocinadores del Grupo. El viaje escogido para ello ha sido un crucero por la costa mediterránea con salida desde Barcelona, y que tuvo dos paradas: Marsella y Savona. En Marsella, viaje patrocinado por Brembo, los participantes visitaron la Catedral de Nuestra Señora de la Guardia, la Iglesia de San Lorenzo, el puerto viejo, el barrio Le Panier, la Catedral de Santa María la Mayor y, tras el paseo, el grupo acabó almorzando en un restaurante del centro de la ciudad. A la vuelta, los invitados tuvieron tiempo libre para disfrutar de las diferentes instalaciones del barco como del casino, el spa o el gimnasio, y después de la cena, en un lugar reservado especialmente para Serca, los socios pudieron participar en un concurso muy especial, con preguntas acerca de los acontecimientos celebrados desde la creación del Grupo. El siguiente día, el barco tuvo parada en Savona, pero el grupo se trasladó en varios autocares al Principado de Mónaco, viaje patrocinado por Tudor. Una vez en la ciudad, los asistentes pudieron visitar el Palacio Real, la Catedral de Montecarlo, y el maravilloso Casino, antes de disfrutar de un fantástico almuerzo en un emblemático restaurante de la capital. Para la última noche, el grupo disfrutó de una cena de gala especial, con una tarta preparada para el 30 cumpleaños de Serca y un photocall diseñado con las imágenes de todos los socios. De forma extraordinaria, la reunión de socios que normalmente se realizaba durante el congreso, se celebró en el último día de viaje, de regreso a Barcelona. Carmelo Pinto, Marc Blanco, Eduardo Gutiérrez y Lluís Tarrés les expusieron los objetivos y las novedades preparadas para el próximo año. Tal y como afirman desde la dirección de Serca, esta ha sido una ocasión ideal para reunir a las personas que forman el Grupo desde sus inicios y nos sentimos orgullosos de haber podido compartir con ellos unos momentos inolvidables, que quedarán en nuestra memoria para siempre.